domingo, 01 de marzo de 2009

La inmobiliaria compró dos millones de metros cuadrados en la localidad


La inmobiliaria Bitango pagó comisiones millonarias por la compra de suelo en Ciempozuelos. Lo reconoció ayer su administrador único, Jesús Rey, ante el juez del caso Ciempozuelos, Teodoro Molino Tejedor. Esas comisiones fueron a parar a cinco sociedades relacionadas con tres de los empresarios imputados por el juez: Francisco Javier Marazuela y Manuel Ramón Martín Peña, amigos reconocidos de los ex alcaldes socialistas Pedro Torrejón y Joaquín Tejeiro, y Juan Ángel Muñoz García, asesor fiscal de Torrejón.

Tanto las investigaciones de la Fiscalía Anticorrupción como la acusación particular del PP consideran que estas tres personas son los testaferros de los dos ex regidores.


Según explicaron ayer los letrados de la defensa y la acusación, el administrador de Bitango, empresa que acumula hasta 225 expedientes sancionadores de la Comunidad por fraude y sobreprecio, compró cerca de dos millones de metros cuadrados de suelo en la localidad entre 2004 y 2006. En todos los casos lo hizo con la ayuda de Marazuela o de alguna de las sociedades que colaboraban con éste, como Urbego. La comisión oscilaba entre el 3% y el 5% del coste final del suelo.

"Marazuela indicaba el suelo que había que comprar y utilizaba diferentes empresas para recibir el cobro de comisiones", explicó a las puertas de los juzgados de Valdemoro el asesor jurídico del PP, Salvador Victoria, quien señaló que las empresas perceptoras de dichas comisiones están "estrechamente ligadas" a los ex alcaldes. Varias de las facturas emitidas por dicha "labor de mediación" en la compra de suelo se encontraron en el ordenador de Tejeiro.


Unas 20 personas increparon a Jesús Rey a su salida de los juzgados. Eran dueños de las viviendas promovidas por Bitango en Arroyomolinos. Llevan varios años pagando pero aún no han recibido sus casas.

Fuente El Pais




Bitango gestiona miles de viviendas en Madrid, sin que los compradores sepan que son protegidas

Se cuentan por miles los afectados de un presunto megafraude con viviendas protegidas en el suroeste de Madrid protagonizada por la promotora Bitango, relacionada con el escándalo del Ayuntamiento de Ciempozuelos, según constatan los perjudicados por la compañía en su foro www.afectadosbitango.com y demuestran en contratos de compraventa a los que ha tenido acceso este diario. En los contratos mencionados, Bitango expone que la parcela ha sido adquirida a Edificaciones Tifan, propiedad del imputado en el caso Malaya de Marbella, Fidel San Román. Otras empresas de los San Román, tal que Sanedi o Edisan, intervienen como constructoras de los desarrollos.

El presunto fraude consiste en vender casas calificadas como vivienda protegida básica (vppb) sin que los compradores sepan que son protegidas ni conozcan las cláusulas a las que están sometidas. Según declaraciones de un comprador, al menos dos inmobiliarias, Casmar y Promovid, son las encargadas de vender los pisos y chalés “sin especificar en ningún momento la calificación de esas propiedades”. Rápidamente, una vez recibida la señal, transfieren el resto de la gestión a Bitango. El régimen de compra es de autopromoción, es decir, los compradores se promueven sus propias casas pero es Bitango quien gestiona los desarrollos, por lo que cobra un 15% del valor de la vivienda. “Algo que no debería ser así, ya que en el precio de la vpp ya está incluida la gestión”, afirman.

Las viviendas afectadas superan las 2.300, repartidas entre Móstoles, Arroyomolinos, Ciempozuelos, Valdemoro, Fuenlabrada, Leganés y Getafe. Los afectados consultados matizan, no obstante, que “en las últimas promociones están puliendo los contratos y sí están informando de que se trata de vivienda protegida, pero siguen cobrando por la gestión”.

Sin embargo, hay quienes han llegado a pagar hasta 16 millones de las antiguas pesetas en dinero B, porque han comprado después de pasar por segundas y terceras transferencias. Esto es así “porque tú puedes comprar y vender vivienda protegida sin problemas, siempre antes de escriturar”, aseguran las fuentes. De este modo, “algunas de estas viviendas protegidas han llegado a costar 55 millones de las antiguas pesetas, cuando el precio del metro cuadrado de la vivienda pública protegida básica en la zona B de la Comunidad de Madrid es de un máximo de 971,91 euros, según el Plan de Vivienda anterior.

Las situaciones en las que se encuentran los afectados, como han explicado a este diario, son de distinta índole. Los hay que tienen un problema porque ya poseían una vivienda protegida y querían comprar una libre y ahora se encuentran con que no pueden vender ninguna de las dos. Otros viven de alquiler porque ya han vendido sus antiguas casas y las nuevas no se han entregado. Incluso, algunas familias han matriculado a sus hijos en el nuevo barrio y no pueden disponer de una vivienda que se ha retrasado, en algunos casos, hasta más de dos años.

Por contrato, quien renuncia a estas casas ha de renunciar también al 20% de lo aportado, aparte de perder el inmueble. “Ninguna vivienda, de ninguna de todas las promociones, se ha entregado en tiempo y forma”, asegura un perjudicado, que detalla que muchos pagos se han realizado sin facturas y que algunas casas han sido entregadas sin cédula de habitabilidad. El gran miedo de los compradores, después de los retrasos, los inumerables pagos y los quebraderos de cabeza que han llegado a romper parejas, es que a raíz de las irregularidades se paralicen las viviendas y se queden sin casa.

“Aquí se está forrando todo el mundo a nuestra costa”, se quejan los afectados, que aseguran que han denunciado el caso al Defensor del Pueblo y a la Dirección General de Arquitectura y Vivienda. Esta última ya ha llegado a tipificar casos particulares de Bitango como "infracción muy grave que podría dar lugar a la imposición de sanciones que van de los 6.001 a los 60.000 euros, más la obligación de reintegrar las cantidades indebidamente percibidas". Por su parte, otros futuros vecinos particulares han iniciado la vía judicial por su cuenta.

Este diario se puso el pasado viernes en contacto con responsables de Bitango y de Arquitectura y Vivienda para recabar información sobre el asunto, sin obtener respuesta alguna.


Cambio de nombre y actividad


Recientemente, Bitango ha cambiado de nombre y de actividad: ahora se llama Grupo Bitango y en vez de gestionar viviendas de protección pública, ha entrado de lleno en la promoción de centros comerciales. Su segundo proyecto, de una superficie de 9.103 metros cuadrados, se ubica en una zona que conoce muy bien: Arroyomolinos. Las residencias sometidas a protección que Bitango ha promovido en esta zona se asientan sobre un vasto terreno que perteneció a la familia Franco. Suelo que Rey compró a Edificaciones Tifán, sociedad del imputado en el Caso Malaya, Fidel San Román.

El nuevo logo de Bitango lleva por lema “tu tranquilidad, nuestro compromiso”. Slogan que no comparten los más de 2.000 afectados por esta gestora de viviendas protegidas. Aparte de esta actividad y su reciente incursión en los centros comerciales, el responsable de esta sociedad, Jesús Rey, opera en el sector de las instalaciones deportivas a través de Bitango Ocio. Su esposa, Lucía Bouzas, posee una aerolínea privada, Air Miña Reina, y gestiona junto con su hija, Marta Rey Bouzas, la fundación de arte gallego Feima.


Fuente: El confidencial



 

Bitango pagó seis millones a un socio del ex alcalde de Ciempozuelos


Un promotor pagó seis millones a un socio del ex alcalde de Ciempozuelos


El administrador único de la promotora Bitango, Jesús Rey Martínez, declaró ayer por espacio de casi dos horas en el juzgado de instrucción número 2 de Valdemoro, que instruye el «caso Ciempozuelos». El empresario resultó imputado en enero por el juez Teodoro Molino Tejedor por haber podido ayudar a los dos ex alcaldes socialistas, Pedro Torrejón y Joaquín Tejeiro, a «encubrir» bienes «ilícitos» o a «eludir» las posibles penas que puedan recaer sobre ellos por blanqueo de capitales, según reza en el auto judicial.
Jesús Rey, según fuentes judiciales, reconoció ayer en su declaración haber pagado comisiones por valor de 6,3 millones de euros a cinco sociedades, las cuales, la mayoría, son propiedad de Francisco Javier Marazuela, «socio y amigo» del ex regidor socialista Pedro Torrejón, como ayer apuntó el responsable de los servicios jurídicos del PP, Salvador Victoria.
El dirigente de Bitango afirmó ayer que el pago de estas comisiones responde a la compra de un total de 2 millones de metros cuadrados de suelo en el término municipal de Ciempozuelos. El responsable de Bitango reconoció que Marazuela era su «principal mediador» en las operaciones urbanísticas que realizó en este municipio del sur de Madrid.
El PP quiso remarcar ayer la «estrecha» relación que, históricamente, ha existido siempre entre Marazuela y el ex alcalde de la localidad Pedro Torrejón. El letrado del Partido Popular recordó ayer que este empresario «fue el encargado de adquirir dos viviendas que el ex regidor tenía en Almería» y que, por otra parte, «compró una finca a una sociedad que preside la mujer de Pedro Torrejón, María Elena Berrio».
El administrador único de Bitango manifestó ayer al juez Molino Tejedor que era Marazuela quien le decía qué suelos tenía que comprar, así como lo que tenía que pagar. Curiosamente, la mayoría de estos terrenos estaban pendientes de recalificar en la próxima revisión del Plan General que Torrejón tenía previsto poner en marcha en su época como alcalde de Ciempozuelos. Todo este proyecto no se pudo concretar finalmente porque la Comunidad de Madrid decidió congelar la aprobación del Plan tras desvelar ABC la presunta trama urbanística.
El «cerebro» de la trama
La acusación particular considera que poco a poco se está probando lo denunciado por la fiscalía. «Nos encontramos ante un círculo de sociedades que ejecutan un motón de pagos en comisiones. Todas estas sociedades eran manejadas por un solo «cerebro» que es el que iba marcando el camino... Al final, todo gira en torno a Pedro Torrejón y Joaquín Tejeiro», apuntó Salvador Victoria.
La defensa de los ex alcaldes socialistas de Ciempozuelos, por su parte, apuntó que «no encontramos la conexión de Jesús Rey con Torrejón y Tejeiro», aunque reconoció que el administrador único de Bitango había firmado operaciones inmobiliarias «de gran calado, aunque plenamente justificadas».
Pero el mal rato que pasó ayer Jesús Rey no terminó cuando dejó de declarar ante el juez. A la salida del juzgado de instrucción número 2 de Valdemoro le esperaba una veintena de afectados por la inmobiliaria Bitango. Los allí presentes, vestidos con camisetas que denunciaban las actuaciones de la empresa, quisieron denunciar los «impagos» y la «gestión» de la promotora, que podría dejar sin viviendas a 5.000 familias en la región. Los afectados siguieron a Rey hasta su vehículo al grito de «devuélvenos el dinero».

Fuente: ABC.es

Publicado por pubverdi @ 16:04  | Urbanismo
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